martes, 29 de marzo de 2011




La pobre chica nunca imaginó que enamorarse le dolería tanto.

Hoy llora de pie a su tumba por aquellas tardes de besos y abrazos fuertes,

las noches de pasión y dulces sueños,

esas cenas no tan románticas viendo televisión en el sofá,

ese anillo de compromiso que nunca se entregó,

el hermoso vestido de novia que no vestirá.


Sufre al recordar las duchas compartidas,

las risas espontáneas,

esas sorpresas de aniversario.


Llora porque ya no regresará,

porque lo extraña,

porque fue difícil empezar y así de fácil termina.

Llora por aquel futuro que nunca será.


Llora, llora.




jueves, 20 de enero de 2011



“MI CASA ES TU CASA”


La escolta de tus manos vacilantes,

Las que cuidan los latidos de mis pestañas,

Sé que me buscan

entre aquellas cajas vacías,

Mientras desempolvamos

un futuro prominente.


Seducidos por los espacios,

E imaginando nuevos colores,

Eventos,

Distribuciones,

Días acompañados,

Ya que el 3 sea 2

Y el 2 se vuelva 1,

Fusionándonos en la habitación,

Sin luz ni espera,

Aún cuando el reloj

marque ya la hora de dormir.


Un cajón vacío,

Y el armario poblándose,

Manchas a borrar

Con cada día que amanece.


Tus pies descalzos,

El recoveco de tu alma,

Ese momento en que respiras lento.


Llegaremos a ese día,

En que lo sientas todo tuyo,

Ya no más fuera de contexto,

Sino una palabra clave en este cuento,

Es eso lo que pretendo,

Que tus ojos no vacilen extranjeros

Al ver el blanco de las paredes

Y no añoren tu vieja habitación,

Empaca los recuerdos,

Abandona el terreno,

Vacía tus miedos,

Y bienvenidos seamos

Al presente incauto.


A la basura lo que no nos sirve,

El pasado doloroso,

el temor de un fracaso,

los corazones rotos,

las heridas de la infancia,

las envidias,

los malos deseos,

Hoy será un nuevo comenzar.


La casa es perfecta,

El brillo

en la esquina,

La mesita de noche

adornada con mi aliento,

Los libros

al centro del lugar,

Por aquí algo azul, y

allá algo dorado,

Los clavos

van en las paredes,

De ahí cuelga el semblante del mañana,

La mezcla de historias

Tejen el más fino de los tapetes,

Y aquella foto del hoy

Será

el último detalle.




jueves, 6 de enero de 2011




Y lo que me falta por contar


A 5 años y sigo dando, Cierto que mi frecuencia no es la misma, Pero la pluma no deja de rayar.


Y este, mi testigo, no me permite abandonarle, yo le agradezco la insistencia, aquí mi refugio y psiquiátrico.


Esta vez no habrá promesas que romper, ni propósito que después no cumpliré, simplemente seguiré, ¿Qué sucederá? No tengo respuestas, quizá escriba mucho, tal vez no tanto, todo es irrelevante. La vida real me ha cobrado factura de tiempo, y me ha cortado la inspiración. Me he envenenado de la rutina y me tiene atado, idiotizado entre papeles y finanzas ajenas, sobreviviendo podría decirse, aunque también disfrutando.


Veo lejano aquel día que decidí publicar lo que pensaba. Y heme aquí, en un futuro no tan lejano, madurando, creciendo, aprendiendo, escribiendo y delirando todavía. Soñando que existe un mundo mejor, un futuro colorido y letras siempre dispuestas.


En el recuento de este año: perdí, gané, caí, me levanté, dije adiós, dije mucho gusto, viajé, muchas copas de alcohol, secretos revelados, pesares arrojados al río, incontables risas, momento memorables, amistades inolvidables, amores y desamores, finales y comienzos, nuevos proyectos, mi propio renacimiento, los colores, las pinceladas, hojas llenas de letras, la reinspiración, minutos al bolsillo, encuentros al olvido, salud por los presentes y los ausentes, lazos reforzados, besos regalados, arrepentimientos cobrados, rencores liberados, amigos fuera de este mundo, conexiones inexplicables, sueños indescifrables, enfermedades, sanaciones, uniones y separaciones, una maestría, menos deudas, la era digital, visitas de lejos, comidas en el jardín, muertes inesperadas, nacimientos ansiados, matrimonios, novelas abandonadas, propósitos incumplidos, la honestidad desbordada, confesiones anunciadas, y muchas tareas pendientes.


Con el inicio de este nuevo año, tomo papel y hoja blanca, ahí anoto mis nuevos sueños, mis nuevas metas. Omito la fecha límite, es mejor así, las prioridades son dinámicas, y esas las define el corazón, no el papel.



lunes, 3 de enero de 2011






OTRO MÁS



Y con la chispa de un momento que ya no vuelve,

Se consume inmediato,

Y se diluye en la memoria.


Uno más que se nos va,

Y en el tintero quedaron los sueños,

Mira los granos de arena,

Los que caen entre mis pestañas

Y ven a lo lejos

Una realidad diferente.


Doce tragos a falta de uvas,

Y un brindis sin causa justa.


Cuántas falsas promesas se habrán concebido esa noche?


Y arranca otra vez,

El déja vú de cada año,

Decretar sin concretar,

Y al final,

Repetir las campanadas.


Dónde quedaron los propósitos del año pasado?


El ritmo de los días borra recuerdos,

Y permanece sólo el presente,

Los mismos una y otra vez,

Así será y será.


Hoy sólo me propongo no olvidar,

Ni permitir el autoconsumo

Entre verde y dorado,

No dejar convertirme

En una piedra gris.




jueves, 2 de diciembre de 2010



DE VUELTA EL NIÑO

La emoción de un instante y el miedo a verlo terminado. Contar los segundos hasta oír sonar las campanas del reloj de la abuela, ese que cuelga en la pared de la cocina, e hipnotizado ver a los pajaritos salir para anunciar las 6 de la tarde. Correr, encontrarse en el camino con los sueños, la realidad que ataca, las ganas de esfumarse, simplemente escapar. El camino se acaba, callejón sin salida ¿Ahora qué? ¡A volar!


Surcar el cielo atravesando los blancos espumosos que dibujé cuando tenía apenas 8 y, varios años después, recupero entre el azul y buenas noches las ilusiones guardadas en un baúl, la emoción y la estupefacción infantil. Mírame, de brazos estirados, son la sonrisa amplia devorando a cachos el infinito que empieza en mi pecho y terminará el día de mi muerte.


Se ven pequeñas las ciudades desde arriba, desde acá pierde sentido el capitalismo, lejos, muy lejos de todo, viajando libre al lado de la nada. Acá no hay paredes ni finales en el camino, todo fluye, todo sigue.

Se oye a lo lejos de nuevo el reloj, son las 9, hora de cenar, de regreso el azul es negro, y los blancos se tornan gris. El baile de mil luces sobre mi cabeza, a mi ritmo, y la inhalación profunda acompaña la absolución de los pecados. El aterrizaje suave sobre el verde, y correr para alcanzar un plato caliente. La mesa es la misma, la gente la misma, el sabor es el mismo. Pero mañana a las 6 volveré a alzar el vuelo.







CIERTAMENTE


Aferrarnos a la idea de la inmortalidad, o al menos esa ilusión de vejez, pero ¿Quién sabe en realidad cuándo nos toca?


Y posponer los momentos, retrasar los amores, irse lento con los sentimientos, y cuidarse cada paso, ¿para qué? Un tropiezo, un choque, un bocado que se va por el lado incorrecto, algún imprudente que se atraviesa en el camino, alguna desconocida enfermedad, simplemente estar en el lugar y tiempo equivocado, cualquier hora es perfecta para marcharnos, y qué mejor que estar listo para despedirnos.


Ya no quiero frenarme, no vale la pena, cada día se vive como único e irrepetible, cierto que hay rutina, cierto que la aborrezco, cierto que siento morir cada día atado a la monotonía, pero cierto también que hay maravillas en el día a día. Cierto que me rehúso, que critico y me enojo, pero no me atrevo a dar el cambio, y sé que está en mí, en ti, en cada uno de nosotros, siempre hay opciones, y a final de cuentas, estoy donde estoy porque así lo elegí, si no es lo que quería en cualquier momento podría cambiarlo, el problema es la valentía, escasa en estos días y tan cara como diamantes.


Y entonces me preguntó ¿Es así como quiero ser recordado? ¿Es así como quiero vivir mis últimos días? Porque cada día puede ser tu último día, todos los sabemos, pero no hace sentido hasta tenerlo cerca, y ni aún así, con la catrina de frente, paseando a mis amigos, tengo el valor suficiente para mutar.

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.

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Cobarde, me declaro cobarde.



miércoles, 6 de octubre de 2010



MIS MEMORIAS


Que sea un recuerdo el que deje en tu memoria,

De las andanzas matutinas por las calles de coyoacán,

Al frío ritmo, paso pausado,

Andando simplemente con los corazones enlazados,

En silencio, sin necesidad de nada,

Pero que se guarde a la posteridad

Los besos que nos hemos regalado.

Aquí una promesa,

El compartir la vida y mil futuros.


Que sea un recuerdo el que se grabe en tu memoria,

De esos despertares juntos

Entre sábanas y abrazos,

Al sutil ritmo del deseo de estar juntos.

Desayunar de tus ojos la sensibilidad de amarme tanto,

Siendo testigo único mi alma.


Que sea un recuerdo el que se inmortalice en tu memoria,

De las letras que nos dimos

Y las risas compartidas,

Los encuentros de las almas,

Las palmas y el alabastro,

Sonidos perdidos y luego encontrados,

Paseos cortos y largos,

Vespertinos,

Nocturnos,

Eternos,

Sí, eternamente juntos.

.

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Porque si muero, que sean estos tus recuerdos.



lunes, 6 de septiembre de 2010





Contradicción, por reducción el absurdo.


¿Cómo explicar lo inexplicable? Aquella sensación de saberlo pero sin poder enumerar respuestas amarradas al lápiz. Un cruce de miradas despertó la curiosidad, más allá de eso, materializó un sueño. Un paso veloz pero bien definido, aferrado al suelo aunque rosando el cielo. Sutil línea que divide entre realidad y fantasía, ¿Dónde estaré pisando? Y sin aviso, ni previa notificación, llegó a estremecer mi mundo. Los pedazos no cayeron lejos del manzano, y los cristales reflejan el brillo del sol. Aquí hay verde entre azul y tiempo infinito, columpiando sobre trigales violáceos sin razón aparente de ser.

Las proporciones no guardadas, pero si inversamente equitativas a las palabras que se dicen de frente, aunque algunas se las coman las paredes, y otras las almohadas. Sin marcas al tiempo, se entregan los versos, endecasílabos y dodecaedros, en realidad sin métrica ni geometría.

Mancharse las manos y borrar las líneas para reescribir historias, aunque en realidad ya estaba escrito, lo ratifica el oráculo de Efeso. Trazos desde el ombligo, que trepan por el pecho para enaltecer el corazón, llegando a la garganta y llenar de palabras, luego terminar en la cabeza para coronar las circunstancias.

Un silencio que no cesa, lleno de posibilidades que se tejen forrado de acero, indestructible situación, bajando los pasillos, después de las escaleras la salida, y saturar el vació eterno de un futuro con final feliz.



[fotografía: Sylwana Zybura a.k.a. Madame Peripetie]


martes, 31 de agosto de 2010





PASOS A DESTIEMPO


La emoción precipitada, respirar y andar de nuevo. El segundero con sus millones de vueltas, náuseas provocadas, vomitarlo todo y ahora a reconstruir. En formol se recupera. Ya no sangra, ya no delira, tiene un brillo especial. Es como un nuevo corazón, sí, sí lo es.


Más vueltas, más rápido, pero sin mareos, hoy lo disfruto. Vete lento por ahí me advierten, pero no quiero, les respondo. Es mi ritmo, es mi peligro, y no temo el riesgo. Agradezco los consejos, más sólo escucho uno, el del corazón. Por primera vez y como nunca, que se abalance contra el mundo.




[fotograía: Mert Alas y Marcus Piggot]

viernes, 20 de agosto de 2010




LO SÉ.


¿Qué fue lo qué nos pasó? ¿En qué momento nos perdimos en nosotros mismos? caminos amorfos y sin dirección dentro de nuestra locura, que entre tantos intentos de no caer en la cotidianidad ni formar parte de la estupidez masiva, hemos caído en un conflicto de rebelión contra el mundo, un sistema imposible de derrocar, porque entre tanto pensar, nos agobiamos y nos desgastamos. Tienes razón, que fácil sería ser estúpido, medir la felicidad en base al número de tarjetas en la cartera, la marca que cuelgue de la etiqueta, o el número de tragos que podamos beber en una noche. Ojalá fuera así de sencillo, pero nuestras mentes despertaron hace muchos ayeres, y es imposible ya domarlas. Hoy nos toca ser diferentes. Porque ser una piedra gris atenta contra nuestra naturaleza, lo sabes, lo sabemos, no podemos evitarlo. Y nos desgatamos, y nos agobiamos. Lo sabes, lo sabemos.

La intolerancia a la idiotez que no nos permite una conversación vacía de larga duración, ni conocer a quien, por miedo a la soledad, prefiera la compañía de almas superficiales. Creemos en las energías de las mentes, su poder y alcance, la capacidad exponencial de cada uno, la individualidad y la unión. Volar, contra corriente, contra el viento. Un deseo insaciable de escapar y perderse en la nada de la ‘nadedad’ donde no estorbe el ruido de las masas ni entorpezcan los pasos de los transeúntes aborregados, esos que circulan con la inercia, la dirección marcada por un complejo caótico llamado sistema. Así soy, somos, lo sabes, lo sabemos, no podemos evitarlo. Luchamos adoloridos, aguerridos, y a veces sentimos rendirnos, lo sabes, lo sabemos.

Y esa espiritualidad mal o bien lograda, a nuestra manera, pero nuestra, finalmente. Pese a quien le pese, se marche quien se marche. Y aún así, no encontramos la paz, esa inquietud que nos mueve y nos altera, las vibraciones de la tierra que nos apuntan a la distancia. Nos sabemos extranjeros, ajenos a estas tierras, las que son de nadie, pero se presumen de todos. Una comunidad enemiga, pero disfrazada de armonía. El caos perpetuo, el del péndulo de nuestros movimientos que nos empuja entre día y noche. Lo que falta es menos drama y más gozo, pero qué difícil se vuelve algunas veces. ¿Cómo vivir sin drama? No estamos preparados, lo sabes, lo sabemos, no podemos evitarlo. Somos realeza del drama, lo sabes, lo sabemos.

Onironautas, intronautas y astronautas, los que no logran posar los pies en el verde, y los viajes quedan inconclusos, las historias que faltan por concluir. Hay cuentos de hadas en espera de final feliz, pero lo dudamos, ¿Creemos en ese final? Quizá sólo esperamos un final, pues ya nos invade un poco el pesimismo, la catarsis de confrontar esta realidad y su irreverente irrealidad, ¿cuál es cuál? Ni Dalí será capaz de expresarlo, ni con mil pinceles y acres de lienzo, este mundo bizarro va más allá. Hemos intentado rompernos, romperlos, alejarnos, pero siempre regresamos, siempre pegamos los pedazos. Nos mantenemos a distancia, en silencio, amedrentando contra el presente absurdo, el pasado cruel y un futuro nebuloso. ¿A dónde vamos? ¿Será que nos queda chico este universo? Nuestra repugnante alergia a la humanidad, por eso nos autoexiliamos, lo sabes, lo sabemos, no podemos evitarlo, pero vendrán nuevos destinos, lo sabes, lo sabemos.

Por eso brindo a tu salud, la nuestra, y la de quien comulgue con nuestra idea, aquellos forajidos de ideas inmaculadas que jamás embonarán en lo lógico, mucho menos en lo aceptable. Aún con máscaras que no corresponden a nuestro interior, andamos con la frente en alto, no nos negamos, tampoco nos callamos, peligro de nuestras bocas, las que uno de estos días serán repudiadas por honestas, pero más vale morir por palabra blanca que por oro falso. Y seguiremos en la negación de esta falsa realidad, lo sabes, lo sabemos, no podemos evitarlo, y al final nos liberaremos, lo sabes, lo sabemos.


[fotografía: Annie Leibovitz]